BREVES ANOTACIONES SOBRE EL PAPEL DE LA VIOLENCIA EN EL SURGIMIENTO DE LA FORMACIÓN ECONÓMICO-SOCIAL CAPITALISTA Y SU CONSOLIDACIÓN COMO MODO DE PRODUCCIÓN

ISADORE NABI

Karl Marx:

“Pero la acumulación de capital presupone plusvalía; la plusvalía presupone la producción capitalista; la producción capitalista presupone la preexistencia de masas considerables de capital y de fuerza de trabajo en manos de los productores de mercancías. Todo el movimiento, por tanto, parece girar en un círculo vicioso, del que sólo podemos salir suponiendo una acumulación primitiva (la acumulación previa de Adam Smith) que precede a la acumulación capitalista; una acumulación que no es el resultado del modo de producción capitalista, sino su punto de partida (…) La llamada acumulación primitiva, por lo tanto, no es más que el proceso histórico de divorciarse del productor de los medios de producción. Aparece como primitivo, porque forma la etapa prehistórica del capital y del modo de producción que le corresponde.”

Andre Gunder Frank. World Accumulation, 1492-1789. 7. Conclusions: On So-called Primitive Accumulation, 7.4. On Unending Class Struggle in Accumulation, p. 267-271.

El proceso desigual y desnivelado de acumulación fue a la vez causa (en un primer momento) y consecuencia (posteriormente como proceso retroalimentativo) de la creciente diferenciación de las fuerzas y relaciones productivas, y éstas de las diferencias en la composición e intereses de clase. Por ejemplo (…) variaciones relativamente menores en las circunstancias productivas y sociales entre Europa oriental y occidental a finales de la Edad Media permitieron, no obstante, durante la expansión económica del siglo XVI, el declive de la servidumbre y el desarrollo de las manufacturas en Europa en algunas partes de Occidente, mientras generaba o reforzaba una clase de terratenientes en Oriente cuyos intereses se oponían a un desarrollo similar y estaban ligados en cambio a la producción de productos básicos para la exportación. Para la producción de éstos, en ausencia de suficiente oposición urbana, forzaron con éxito al campesinado a una segunda servidumbre. La división del trabajo generó el desarrollo de clases poderosas de empresarios y funcionarios productivos, comerciales, políticos y militares (la distinción a menudo era difícil de hacer) cuyos intereses económicos inmediatos estaban ligados a la producción y el comercio con Europa a expensas de las masas de la población local y, en consecuencia, estas regiones no experimentaron ningún desarrollo autónomo y sufrieron el desarrollo del subdesarrollo de la misma manera que Asia y otras partes de África más tarde. Menos claro es cómo y por qué estos intereses metropolitanos y locales lograron imponerse a sí mismos y su orden económico, social y político con tanto éxito, a pesar de la oposición frecuente, si no constante, de los sectores oprimidos y explotados de la población (su oposición pasiva, activa y violenta, con algunas excepciones, no ha sido registrada en gran medida por los grupos gobernantes que han escrito la historia). En Europa misma, el proceso de diferenciación y generación de intereses en conflicto estuvo, por supuesto, lejos de ser uniforme y contribuyó a una agitada historia de conflictos internos y externos.

Como observó Marx, la fuerza y ​​la violencia fueron las comadronas de todo el proceso de acumulación originaria de capital. Gran parte de esta fuerza y ​​violencia fue organizada e institucionalizada por el Estado, cuya principal razón de ser ha sido y sigue siendo el subsidio asociado de una clase social y sector a expensas de otro. Aunque quizás todavía insuficientemente estudiado, la importancia del Estado en el sistema colonial, tanto en la patria como en la colonia, y en el sistema mercantil asociado y las guerras comerciales es intuitivamente evidente. Pero, como Adam Smith, si no todos los que lo reconocen como el padre de su disciplina, lo enfatizaron y Marx volvió a reiterarlo, el surgimiento y la acción del Estado jugaron un papel igualmente esencial en el desarrollo del capitalismo “doméstico” o “nacional” imponiendo la separación de los productores de sus medios de producción y la provisión de una fuerza de trabajo capaz de producir plusvalor, por no decir extra, plusvalía, o mediante la provisión de leyes y medidas que faciliten la realización de plusvalía por el capital. El desarrollo del Estado, y particularmente del Estado absolutista en el siglo XVII, no tuvo lugar hasta que fracasaron los intentos de construir un imperio, especialmente de los Habsburgo (…) Pero en la medida en que este sea el caso, también se puede sugerir (aunque Wallerstein dice que era intrínsecamente imposible) que el fracaso del imperio mismo fue en parte ocasionado inmediatamente por el fin de la expansión económica. Del mismo modo, se puede sugerir que el surgimiento del Estado fuerte con una soberanía nacional más limitada fue el resultado de la depresión económica en el siglo XVII, y en Francia ya en parte del siglo XVI. Esto impuso el atrincheramiento económico y exacerbó el conflicto económico, social y político dentro de las regiones vecinas y los grupos socioeconómicos al mismo tiempo que los convirtió en rivales por oportunidades más limitadas de aquellos en otras naciones en formación. Luis XIV y Colbert, por un lado, y Cromwell y el Parlamento Largo, por el otro, representaron los resultados de la depresión del siglo XVII, aunque no representaron las únicas soluciones posibles. Las políticas “nacionalistas” de sus estados fueron la respuesta, en tiempos de dificultades económicas, de compromiso y arbitraje entre grupos de interés económicos en pugna y la conversión de los intereses del ganador en política estatal y nacional. Esto fue más claramente visible en las alianzas internacionales cada vez más motivadas comercialmente y en las guerras anglo-neerlandesas, anglo-francesas e hispánicas de los siglos XVII y XVIII. Los capítulos 2 y 3 (relativos a la depresión del siglo XVII y la economía política del ciclo de expansión y rivalidad, respectivamente) distinguen entre estas entre guerras “ofensivas”, o campañas militares y diplomacia internacional durante o inmediatamente después de períodos de auge económico, y guerras “defensivas”, durante períodos de recesión económica y depresión. El lugar de las guerras “religiosas” y de sucesión dinástica, así como de todas las guerras, en el proceso mundial de acumulación de capital necesita, por supuesto, necesita mucho más estudio.

La relación del conflicto ideológico y religioso con el proceso de acumulación de capital, y con su incidencia y ritmo desiguales, también requiere un estudio más sistemático. En el contexto del materialismo histórico, el argumento de R. H. Tawney en Religion and the Rise of Capitalism (1947) de que las condiciones de este último proporcionan el contexto del primero, es más persuasivo que el de Weber en The Protestant Ethic and the Spirit of Capitalism (1958) de que el primero genera el segundo. He argumentado (1974, 1978) cuán insatisfactoria es esta tesis de Weber en contraste con el análisis de las relaciones de producción e intercambio en el proceso de acumulación de capital. Así, si judíos y protestantes estuvieron en Europa asociados a la expansión económica (aunque no por razones de su “ética”), su expulsión aquí y allá, y la Contrarreforma en uno u otro principado, parecería haber estado inmediatamente relacionada con la contracción económica y/o dominio renovado de los intereses territoriales y/o contracción económica[1]. Que la rebelión y la revolución están relacionadas con alteraciones en la composición de clase que surgen de cambios en las fuerzas y relaciones de producción, y en particular que a menudo son desencadenadas por crisis económicas, está ampliamente documentado, pero no analizado sistemáticamente en el contexto del proceso de acumulación como un todo. Las revoluciones inglesa, francesa y estadounidense de los siglos XVII y XVIII, analizadas en los capítulos 2 y 5 (relativos a la depresión del siglo XVII y a la depresión y revolución del período 1762-1789, respectivamente), sin mencionar las revoluciones y contrarrevoluciones posteriores y contemporáneas, están relacionadas con tales crisis económicas y políticas.

Observar y argumentar que estos eventos políticos e ideológicos superestructurales no son arbitraria o simplemente autodeterminados, sino que durante siglos han sido partes determinadas de la incidencia y el ritmo desiguales del proceso de acumulación de capital, y esto, además, no solo a escala local o nacional sino a escala mundial, no niega que a su vez ejerzan influencias cualitativamente cruciales y de largo alcance sobre este proceso de acumulación y su “infraestructura”. Por ello, el argumento central al respecto es que los movimientos políticos e ideológicos, así como los culturales y científicos, son decisivos para el proceso económico[2]. Una de mis hipótesis al respecto (presentada en los capítulos 2 y 5) es que la incidencia de grandes invenciones científicas y técnicas, así como de “revolución” filosófica y artística, es coincidente y generada o acelerada por la crisis economía (y por ello, también crisis política). Tal vez el avance científico y cultural gradual acumulativo sea alimentado y logrado durante los períodos de expansión económica, a cuya continuación también pueden ayudar a contribuir. Pero mi hipótesis es que las “revoluciones kuhnianas[3]” en los paradigmas científicos, filosóficos o culturales surgen directa o indirectamente de la crisis económica en la que “la necesidad es la madre de la invención”. En los capítulos 2 y 5 sugiero que la revolución científica del siglo XVII asociada con Galileo, Leibniz, Descartes y otros y la revolución tecnológica de finales del siglo XVIII asociada con Watt, Arkwright, Ely y otros fueron en parte crisis económicas generadas por intentos en la reducción de los costos de producción y la expansión de las fronteras económicas bajo limitaciones económicas.

Aunque hay alguna evidencia de investigación tecnológica patrocinada y financiada por el Estado y otras instituciones (y el establecimiento de sociedades e institutos científicos) asociada con la crisis del siglo XVII, el hecho de que muchos de los principales avances científicos y tecnológicos en ese entonces y desde entonces provinieran de “outsiders” extra- institucionales (Einzelgänger, autodidacta) parecerían dar aún más plausibilidad a mi hipótesis ya que son ellos los que están particularmente convulsionados por la agitación de los tiempos, y por eso son outsiders.

Mi hipótesis es que la crisis económica también se vuelve indirectamente efectiva a través de la crisis política que engendra y este efecto es particularmente fuerte en aquellos individuos (también solitarios o rebeldes) que sugieren los avances revolucionarios en la filosofía y las artes, así como en las ciencias. La mayor parte del Renacimiento coincidió con la crisis o crisis de los siglos XIV y XV, y muchas de sus figuras más importantes se movieron políticamente por ello (aunque el “Alto Renacimiento” en Italia coincidió con lo que aparentemente ya era un período de auge económico). Pero muchas de las principales figuras de la renovación filosófica y artística del siglo XVII y de la Ilustración de finales del siglo XVIII trabajaron y ganaron aceptación en tiempos de crisis económica y política. De manera similar, puede decirse que las “revoluciones” científicas, filosóficas y culturales de los siglos XIX y XX ocurrieron durante períodos de crisis económicas y políticas particulares, o que fueron generadas por ellos, y por la mediación de mentes particularmente agitadas por estas crisis. El trabajo de tales mentes, a su vez, ha tenido una influencia de largo alcance en el curso de la historia humana y en el proceso de acumulación de capital posterior. Hasta cierto punto, incluso la interpretación y escritura “revolucionaria” de la historia ha tenido y puede tener alguna influencia en el curso de la historia misma.


[1] Un argumento relacionado se encuentra en la obra de Wallerstein The Modern World-System. Vol. I. Capitalist Agriculture and the Origins of the European World-Economy in the Sixteenth Century (1974).

[2] Entendiendo esto como una retroalimentación de lo económico para sí (usando la terminología hegeliana), puesto que lo superestructural es un reflejo de lo económico, aunque no un reflejo pasivo.

[3] Relativas a Thomas Kuhn.

IN THE MARKETS WE TRUSST. A Brief Review of the UK Government’s U-turn in the face of the BOE’s intransigence.

the-hunt-for-truss-1Download The delusional Truss became the most short-lived Prime Minister in British history. Boris Johnson is trying to regain the Premiership. In the article I posed the question whether the populist wing of the Tory Party had been crushed or not? The answer is it has. Therefore, it is highly unlikely that Johnson will prevail […]

IN THE MARKETS WE TRUSST. A Brief Review of the UK Government’s U-turn in the face of the BOE’s intransigence.

The wealth of nations

Marx’s first sentence in Capital Volume One is: “The wealth of those societies in which the capitalist mode of production prevails, presents itself as an “immense accumulation of commodities”, its unit being a single commodity.” (Moore and Aveling translation).  So, from the beginning, Marx makes a distinction between wealth in societies and how it appears […]

The wealth of nations

SOBRE LA INICIATIVA INTERNACIONAL DE PROMOCIÓN DE POLÍTICA ECONÓMICA (IIPE 2021), EL IMPERIALISMO, CHINA Y LAS FINANZAS INTERNACIONALES

BREVE INTRODUCCIÓN

Este día se publicó una investigación en el sitio web de Michael Roberts que versa, en general, sobre el papel del desarrollo tecnológico en el comercio internacional como mecanismo de acumulación de capital característico de la economía capitalista planetaria en su fase imperialista. Sobre dicha investigación se elabora la presente publicación, la cual está compuesta por tres secciones. En la primera sección se realiza un breve abordaje histórico sobre aspectos teóricos de interés abordados por Roberts en su publicación de naturaleza fundamentalmente empírica. En la segunda sección se presenta la traducción de la publicación de Roberts. Finalmente, en la tercera sección se facilita la descarga de las referencias bibliográficas presentadas por Roberts en su publicación.

I. ASPECTOS TEÓRICOS preliminares

Es importante decir que la teoría sobre el capitalismo en su fase imperialista hunde sus raíces empíricas más importantes el trabajo de Vladimir Lenin (1916) y sus raíces teóricas más importantes en el trabajo de Arghiri Emmanuel (1962). Por supuesto, el trabajo de Lenin no se limitó a ser empírico, pero fue en esta dirección la centralización de sus esfuerzos y ello conforma un punto de partida razonable para un breve análisis sobre cómo (y por qué) han evolucionado las teorías marxistas sobre el imperialismo.

Lenin fue el primer teórico del marxismo que estudió la acumulación de capital a escala planetaria considerando las relaciones centro-perisferia como una generalización económica, política, social y cultural de la lucha de clases nacional; sobre ello no existe debate relevante en el seno de la comunidad marxista. La armonía no es tal cuando se trata de abordar la obra de Arghiri Emmanuel. Cualquier persona lo suficientemente estudiosa de la historia de las ciencias sabrá que, sobre todo en ciencias sociales (con especial énfasis en economía política), la aceptación de una teoría no tiene que ver con motivos puramente académicos sino también políticos. La teoría de economía política internacional (de ahora en adelante economía geopolítica) de Emmanuel tuvo poca aceptación entre la comunidad marxista fundamentalmente no por su polémico uso de la ley del valor en el concierto internacional, sino por las conclusiones políticas que su teoría generaba. La idea central de Emmanuel es que en el concierto interncional ocurre una transformación global de valores a precios de producción como la que ocurre (salvo las particularidades naturales características del incremento en complejidad del sistema) a escala local o nacional. Es esa y no otra la idea fundamental del trabajo de Emmanuel, con independencia del grado de acuerdo (o desacuerdo) que se tenga sobre la forma en que realiza tal planteamiento. La lógica que condujo a Emmanuel a la construcción de esta idea, que no es más que una aplicación global de la lógica local de la transformación de valores en precios de producción ya dada por Marx, parecería ser la misma que la que condujo a construir, por ejemplo, la teoría de la selección natural o la teoría matemática del caos el concepto de autosimilaridad. Esta esta lógica se puede generalizar como se plantea a continuación.

Los componentes (modelados mediante ecuaciones) de una totalidad (modelada mediante un sistema de ecuaciones) comparten una esencia común (i.e., que son isomórficos entre sí) que permite su combinación integrodiferencial de forma armónica y coherente bajo una determinada estructura interna de naturaleza material (objetiva), no-lineal (la totalidad es diferente a la suma de sus partes) y dinámica (el tiempo transcurre) generada por la interacción de tales componentes dadas determinadas condiciones iniciales. La estructura interna del sistema (o totalidad de referencia) condiciona a los componentes que la generan bajo el mismo conjunto de leyes (pero generalizado, por lo que no es formalmente el mismo) que rigen la interacción entre las condiciones iniciales y las relaciones primigenias entre componentes que determinaron la gestación de dicha estructura interna. Estas leyes son: 1. Unidad y Lucha de los Contrarios (que implica emergencia y al menos autoorganización crítica), 2. Salto de lo Cuantitativo a lo Cualitativo (bifurcación), 3. Ley de la Negación de la Negación (que es una forma generalizada de la síntesis química).

SOBRE DIALÉCTICA Y COMPLEJIDAD

Antes de proceder a exponer las fuentes formales y fácticas de la poca popularidad de las teorías de Emmanuel, es necesario decir un par de cuestiones relativas al papel que desempeña el tiempo en el sistema marxiano. Las escuelas de pensamiento económico marxista se pueden clasificar según su abordaje matemático del proceso histórico de transformación de valores en precios de producción; sin embargo, aún dentro de las mismas escuelas existen divergencias teóricas importantes, fundamentalmente en relación a la MELT (Monetary Expression of Labor Time) o algún equivalente de esta. Así, las escuelas de pensamiento económico marxista son la escuela temporalista, la escuela simultaneísta y alguna combinación o punto intermedio entre ellas. Todas estas diferencias filosóficas, en contraste con lo que ocurre en Filosofía de la Estadística entre, por ejemplo, frecuentistas y bayesianos subjetivos, no solo no requieren de mucha investigación para ser verificadas empíricamente, sino que además tienen como consecuencia la gestación de sistemas matemáticos que hasta la fecha (la realidad es cambiante, indudablemente) han resultado antagónicos teóricamente respecto de ese punto (en el de transformar valores en precios de producción) y numéricamente diferentes de forma sustancial en sus predicciones (aunque cualitativamente es usual que sus diferencias no sean esenciales, salvo en el punto expuesto -que es evidentemente un aspecto medular de la teoría de Marx-).

La polémica sobre el uso de la ley del valor de Emmanuel tuvo que ver con el manejo de los supuestos que realizó y, con ello, con los escenarios teóricos que identificaba con la realidad. Esta polémica se agudizó luego de que, tras las críticas recibidas (cuyo trasfondo era teórico solo formalmente o minoritariamente en su defecto), Emmanuel publicara un sistema de ecuaciones simultáneas (con ello se ganó el rechazo de los marxistas más conservadores de la época -los cuales eran reacios al uso de las matemáticas-, que no eran minoría) para abordar la transformación de valores en precios de producción) poco ortodoxo para el oficialismo de lo que se podría denominar como “marxismo matemático”, lo que en términos netos le valió para la época (1962) incompatibilidad intelectual con la generalidad de los académicos.

El debate teórico real no es, evidentemente, si el tiempo existe o no, sino si es lo suficientemente relevante para configurar el sistema matemático alrededor del mismo o si no lo es y, por consiguiente, no existen consecuencias relevantes (tanto teóricas como numéricas) por descartarlo del modelo formal del sistema capitalista. Emmanuel define en su obra el valor como cantidad cronométrica de trabajo socialmente necesario (que es la misma definición del marxismo clásico, sólo que comprimida), sin embargo, su modelo de transformación de valores en precios de producción hace uso de las ecuaciones simultáneas (lo heterodoxo del asunto radica en que establece ex ante al trabajo como la variable fundamental del sistema, para que las ecuaciones y las incógnitas se igualen automáticamente y afirmar con ello que se implica la anterioridad histórica de la fuerza de trabajo, puesto que lo precede teóricamente), aunque tampoco por ello tenga problema en afirmar que existen “dos esencias” (el capital y el trabajo) o, en otros términos, que no sólo el trabajo crea valor. ¿Cuál fue entonces el trasfondo político?

A pesar de que en tiempos modernos pueda resultar un poco difícil de pensar, alrededor de 1962 existía un relativamente pujante movimiento obrero internacional y políticamente su unidad era cardinal en la lucha contra la explotación planeataria y el modelo de Emmanuel, guste o no, implica que el bienestar de los trabajadores de los países industrializados es sufragado indirectamente por las condiciones de miseria extrema que se viven en los países de la periferia. Por supuesto, ello se implica también a nivel local, ¿quiénes permiten que los trabajadores de las ramas productivas más intensivas en capital obtengan salarios muy por encima del promedio salarial nacional sino los trabajadores de las ramas productivas intensivas en trabajo?, en un sistema de economía política los agentes económicos guardan entre sí relaciones de suma cero, es decir, la ganancia de unos implica la pérdida de otros, aunque esto no siempre ocurre (y mucho menos se observa) de forma inmediata; este hecho fundamental no cambia en un sistema de economía geopolítica. Sin embargo, aunque la topología en ambos sistemas es fundamentalmente la misma las métricas cambian y las grandes brechas sociales observadas internacionalmente (por ejemplo, entre Noruega y Haití) no se observan en términos generales (promedio) a nivel local, lo que hace más notoria la explotación, aunque no más real. Complementariamente, debe resaltarse el hecho de que, dentro de sus propias condiciones materiales de existencia, los trabajadores de los países industrializados tienen sus propias luchas sociales.

Mi máximo cariño, aprecio y admiración a toda la comunidad marxista de aquella época, puesto que al fin y al cabo lucha de clases fáctica es nuestra misión última y todos somos producto de nuestras condiciones históricas, es decir, aunque hacemos la historia, no hacemos las condiciones bajo las cuales hacemos nuestra historia.

II. IIPPE 2021: imperialism, China and finance – michael roberts

La conferencia 2021 de la Iniciativa Internacional para la Promoción de la Economía Política (IIPPE) tuvo lugar hace un par de semanas, pero solo ahora he tenido tiempo de revisar los numerosos trabajos presentados sobre una variedad de temas relacionados con la economía política. El IIPPE se ha convertido en el canal principal para que economistas marxistas y heterodoxos ‘presenten sus teorías y estudios en presentaciones. Las conferencias de materialismo histórico (HM) también hacen esto, pero los eventos de HM cubren una gama mucho más amplia de temas para los marxistas. Las sesiones de Union for Radical Political Economy en la conferencia anual de la American Economics Association se concentran en las contribuciones marxistas y heterodoxas de la economía, pero IIPPE involucra a muchos más economistas radicales de todo el mundo.

Ese fue especialmente el caso de este año porque la conferencia fue virtual en zoom y no física (¿tal vez el próximo año?). Pero todavía había muchos documentos sobre una variedad de temas guiados por varios grupos de trabajo del IIPPE. Los temas incluyeron teoría monetaria, imperialismo, China, reproducción social, financiarización, trabajo, planificación bajo el socialismo, etc. Obviamente no es posible cubrir todas las sesiones o temas; así que en esta publicación solo me referiré a las que asistí o en las que participé.

El primer tema para mí fue la naturaleza del imperialismo moderno con sesiones que fueron organizadas por el grupo de trabajo de Economía Mundial. Presenté un artículo, titulado La economía del imperialismo moderno, escrito conjuntamente por Guglielmo Carchedi y yo. En la presentación argumentamos, con evidencia, que los países imperialistas pueden definirse económicamente como aquellos que sistemáticamente obtienen ganancias netas, intereses y rentas (plusvalía) del resto del mundo a través del comercio y la inversión. Estos países son pequeños en número y población (solo 13 o más califican según nuestra definición).

Demostramos en nuestra presentación que este bloque imperialista (IC en el gráfico a continuación) obtiene algo así como 1,5% del PIB cada año del ‘intercambio desigual’ en el comercio con los países dominados (DC en el gráfico) y otro 1,5% del PIB de intereses, repatriación de utilidades y rentas de sus inversiones de capital en el exterior. Como estas economías están creciendo actualmente a no más del 2-3% anual, esta transferencia es un apoyo considerable al capital en las economías imperialistas.

https://thenextrecession.files.wordpress.com/2021/09/ii1.png

Los países imperialistas son los mismos “sospechosos habituales” que Lenin identificó en su famosa obra hace unos 100 años. Ninguna de las llamadas grandes “economías emergentes” está obteniendo ganancias netas en el comercio o las inversiones – de hecho, son perdedores netos para el bloque imperialista – y eso incluye a China. De hecho, el bloque imperialista extrae más plusvalía de China que de muchas otras economías periféricas. La razón es que China es una gran nación comercial; y también tecnológicamente atrasado en comparación con el bloque imperialista. Entonces, dados los precios del mercado internacional, pierde parte de la plusvalía creada por sus trabajadores a través del comercio hacia las economías más avanzadas. Esta es la explicación marxista clásica del “intercambio desigual” (UE).

Pero en esta sesión, esta explicación de los logros imperialistas fue discutida. John Smith ha producido algunos relatos convincentes y devastadores de la explotación del Sur Global por parte del bloque imperialista. En su opinión, la explotación imperialista no se debe a un “intercambio desigual” en los mercados entre las economías tecnológicamente avanzadas (imperialismo) y las menos avanzadas (la periferia), sino a la “superexplotación”. Los salarios de los trabajadores del Sur Global han bajado incluso de los niveles básicos de reproducción y esto permite a las empresas imperialistas extraer enormes niveles de plusvalía a través de la “cadena de valor” del comercio y los márgenes intraempresariales a nivel mundial. Smith argumentó en esta sesión que tratar de medir las transferencias de plusvalía del comercio utilizando estadísticas oficiales como el PIB de cada país era una ‘economía vulgar’ que Marx habría rechazado porque el PIB es una medida distorsionada que deja fuera una parte importante de la explotación de la economía global. Sur.

Nuestra opinión es que, incluso si el PIB no captura toda la explotación del Sur Global, nuestra medida de intercambio desigual todavía muestra una enorme transferencia de valor de las economías periféricas dependientes al núcleo imperialista. Además, nuestros datos y medidas no niegan que gran parte de esta extracción de plusvalía proviene de una mayor explotación y salarios más bajos en el Sur Global. Pero decimos que esta es una reacción de los capitalistas del Sur a su incapacidad para competir con el Norte tecnológicamente superior. Y recuerde que son principalmente los capitalistas del Sur los que están haciendo la “súper explotación”, no los capitalistas del Norte. Estos últimos obtienen una parte a través del comercio de cualquier plusvalía extra de las mayores tasas de explotación en el Sur.

De hecho, mostramos en nuestro artículo, las contribuciones relativas a la transferencia de plusvalía de tecnología superior (mayor composición orgánica del capital) y de explotación (tasa de plusvalía) en nuestras medidas. La contribución de la tecnología superior sigue siendo la principal fuente de intercambio desigual, pero la participación de diferentes tasas de plusvalía se ha elevado a casi la mitad.

https://thenextrecession.files.wordpress.com/2021/09/ii2.png

Andy Higginbottom en su presentación también rechazó la teoría marxista clásica del imperialismo del intercambio desigual presentada en el artículo Carchedi-Roberts, pero por diferentes motivos. Consideró que la igualación de las tasas de ganancia a través de las transferencias de plusvalías individuales a precios de producción se realizó de manera inadecuada en nuestro método (que seguía a Marx). Por lo tanto, nuestro método podría no ser correcto o incluso útil para empezar.

En resumen, nuestra evidencia muestra que el imperialismo es una característica inherente del capitalismo moderno. El sistema internacional del capitalismo refleja su sistema nacional (un sistema de explotación): explotación de las economías menos desarrolladas por las más desarrolladas. Los países imperialistas del siglo XX no han cambiado. No hay nuevas economías imperialistas. China no es imperialista en nuestras medidas. La transferencia de plusvalía por parte de la UE en el comercio internacional se debe principalmente a la superioridad tecnológica de las empresas del núcleo imperialista pero también a una mayor tasa de explotación en el “sur global”. La transferencia de plusvalía del bloque dominado al núcleo imperialista está aumentando en términos de dólares y como porcentaje del PIB.

En nuestra presentación, revisamos otros métodos para medir el “intercambio desigual” en lugar de nuestro método de “precios de producción”, y hay bastantes. En la conferencia, hubo otra sesión en la que Andrea Ricci actualizó (ver sección III) su invaluable trabajo sobre la medición de la transferencia de plusvalía entre la periferia y el bloque imperialista utilizando tablas mundiales de insumo-producto para los sectores comerciales y medidas en dólares PPA. Roberto Veneziani y sus colegas también presentaron un modelo de equilibrio general convencional para desarrollar un “índice de explotación” que muestra la transferencia neta de valor en el comercio de los países. Ambos estudios apoyaron los resultados de nuestro método más “temporal”.

En el estudio de Ricci hay una transferencia neta anual del 4% de la plusvalía en el PIB per cápita a América del Norte; casi el 15% per cápita para Europa occidental y cerca del 6% para Japón y Asia oriental. Por otro lado, existe una pérdida neta de PIB anual per cápita para Rusia del 17%; China 10%, América Latina 5-10% y 23% para India.

https://thenextrecession.files.wordpress.com/2021/09/ii3.png

En el estudio de Veneziani et al, “todos los países de la OCDE están en el centro, con un índice de intensidad de explotación muy por debajo de 1 (es decir, menos explotado que explotador); mientras que casi todos los países africanos son explotados, incluidos los veinte más explotados “. El estudio coloca a China en la cúspide entre explotados y explotados.

https://thenextrecession.files.wordpress.com/2021/09/ii4.png

En todas estas medidas de explotación imperialista, China no encaja a la perfección, al menos económicamente. Y esa es la conclusión a la que también se llegó en otra sesión que lanzó un nuevo libro sobre imperialismo del economista marxista australiano Sam King. El convincente libro de Sam King propone que la tesis de Lenin era correcta en sus fundamentos, a saber, que el capitalismo se había convertido en lo que Lenin llamó “capital financiero monopolista” (si bien su libro no está disponible de forma gratuita, su tesis versa fundamentalmente sobre lo mismo). El mundo se ha polarizado en países ricos y pobres sin perspectivas de que ninguna de las principales sociedades pobres llegue a formar parte de la liga de los ricos. Cien años después, ningún país que fuera pobre en 1916 se ha unido al exclusivo club imperialista (salvo con la excepción de Corea y Taiwán, que se beneficiaron específicamente de las “bendiciones de la guerra fría del imperialismo estadounidense”).

La gran esperanza de la década de 1990, promovida por la economía del desarrollo dominante de que Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (BRICS) pronto se unirían a la liga de los ricos en el siglo XXI, ha demostrado ser un espejismo. Estos países siguen siendo también rans y todavía están subordinados y explotados por el núcleo imperialista. No hay economías de rango medio, a medio camino, que puedan ser consideradas como “subimperialistas” como sostienen algunos economistas marxistas. King muestra que el imperialismo está vivo y no tan bien para los pueblos del mundo. Y la brecha entre las economías imperialistas y el resto no se está reduciendo, al contrario. Y eso incluye a China, que no se unirá al club imperialista.

Hablando de China, hubo varias sesiones sobre China organizadas por el grupo de trabajo IIPPE China. Las sesiones fueron grabadas y están disponibles para verlas en el canal de YouTube de IIPPE China. La sesión cubrió el sistema estatal de China; sus políticas de inversión extranjera; el papel y la forma de planificación en China y cómo China se enfrentó a la pandemia de COVID.

También hubo una sesión sobre ¿Es capitalista China?, en la que realicé una presentación titulada ¿Cuándo se volvió capitalista China? El título es un poco irónico, porque argumenté que desde la revolución de 1949 que expulsó a los terratenientes compradores y capitalistas (que huyeron a Formosa-Taiwán), China ya no ha sido capitalista. El modo de producción capitalista no domina en la economía china incluso después de las reformas de mercado de Deng en 1978. En mi opinión, China es una “economía de transición” como lo era la Unión Soviética, o lo son ahora Corea del Norte y Cuba.

En mi presentación defino qué es una economía de transición, como la vieron Marx y Engels. China no cumple con todos los criterios: en particular, no hay democracia obrera, no hay igualación o restricciones en los ingresos; y el gran sector capitalista no está disminuyendo constantemente. Pero, por otro lado, los capitalistas no controlan la maquinaria estatal, sino los funcionarios del Partido Comunista; la ley del valor (beneficio) y los mercados no dominan la inversión, sí lo hace el gran sector estatal; y ese sector (y el sector capitalista) tienen la obligación de cumplir con los objetivos de planificación nacional (a expensas de la rentabilidad, si es necesario).

Si China fuera simplemente otra economía capitalista, ¿cómo explicamos su fenomenal éxito en el crecimiento económico, sacando a 850 millones de chinos de la línea de pobreza ?; y evitar las recesiones económicas que las principales economías capitalistas han sufrido de forma regular? Si ha logrado esto con una población de 1.400 millones y, sin embargo, es capitalista, entonces sugiere que puede haber una nueva etapa en la expansión capitalista basada en alguna forma estatal de capitalismo que sea mucho más exitosa que los capitalismos anteriores y ciertamente más que sus pares en India, Brasil, Rusia, Indonesia o Sudáfrica. China sería entonces una refutación de la teoría marxista de la crisis y una justificación del capitalismo. Afortunadamente, podemos atribuir el éxito de China a su sector estatal dominante para la inversión y la planificación, no a la producción capitalista con fines de lucro y al mercado.

Para mí, China se encuentra en una “transición atrapada”. No es capitalista (todavía) pero no avanza hacia el socialismo, donde el modo de producción es a través de la propiedad colectiva de los medios de producción para las necesidades sociales con consumo directo sin mercados, intercambio o dinero. China está atrapada porque todavía está atrasada tecnológicamente y está rodeada de economías imperialistas cada vez más hostiles; pero también está atrapado porque no existen organizaciones democráticas de trabajadores y los burócratas del PC deciden todo, a menudo con resultados desastrosos.

Por supuesto, esta visión de China es minoritaria. Los “expertos en China” occidentales están al unísono de que China es capitalista y una forma desagradable de capitalismo para arrancar, no como los capitalismos “democráticos liberales” del G7. Además, la mayoría de los marxistas están de acuerdo en que China es capitalista e incluso imperialista. En la sesión, Walter Daum argumentó que, incluso si la evidencia económica sugiere que China no es imperialista, políticamente China es imperialista, con sus políticas agresivas hacia los estados vecinos, sus relaciones comerciales y crediticias explotadoras con países pobres y su supresión de minorías étnicas como los uyghars en la provincia de Xinjiang. Otros presentadores, como Dic Lo y Cheng Enfu de China, no estuvieron de acuerdo con Daum, y Cheng caracterizó a China como “socialista con elementos del capitalismo de Estado”, una formulación extraña que suena confusa.

Finalmente, debo mencionar algunas otras presentaciones. Primero, sobre la controvertida cuestión de la financiarización. Los partidarios de la ‘financiarización’ argumentan que el capitalismo ha cambiado en los últimos 50 años de una economía orientada a la producción a una dominada por el sector financiero y son las visiones de este sector inestable las que causan las crisis, no los problemas de rentabilidad en el sector productivo. sectores, como argumentó Marx. Esta teoría ha dominado el pensamiento de los economistas poskeynesianos y marxistas en las últimas décadas. Pero cada vez hay más pruebas de que la teoría no solo es incorrecta teóricamente, sino también empíricamente.

Y en IIPPE, Turan Subasat y Stavros Mavroudeas presentaron aún más evidencia empírica para cuestionar la “financiarización” en su artículo titulado: La hipótesis de la financiarización: una crítica teórica y empírica. Subasat y Mavroudeas encuentran que la afirmación de que la mayoría de las empresas multinacionales más grandes son “financieras” es incorrecta. De hecho, la participación de las finanzas en los EE. UU. Y el Reino Unido no ha aumentado en los últimos 50 años; y durante los últimos 30 años, la participación del sector financiero en el PIB disminuyó en un 51,2% y la participación del sector financiero en los servicios disminuyó en un 65,9% en los países estudiados. Y no hay evidencia de que la expansión del sector financiero sea un predictor significativo del declive de la industria manufacturera, que ha sido causado por otros factores (globalización y cambio técnico).

Y hubo algunos artículos que continuaron confirmando la teoría monetaria de Marx, a saber, que las tasas de interés no están determinadas por una “ tasa de interés natural ” de la oferta y la demanda de ahorros (como argumentan los austriacos) o por la preferencia de liquidez, es decir, el acaparamiento de dinero (como afirman los keynesianos), pero están limitados e impulsados ​​por los movimientos en la rentabilidad del capital y, por lo tanto, la demanda de fondos de inversión. Nikos Stravelakis ofreció un artículo, Una reconciliación de la teoría del interés de Marx y el rompecabezas de la prima de riesgo, que mostraba que las ganancias netas corporativas están relacionadas positivamente con los depósitos bancarios y las ganancias netas a brutas están relacionadas positivamente con la tasa de depósitos de préstamos y que el 60% de las variaciones en las tasas de interés pueden explicarse por cambios en la tasa de ganancia. Y Karl Beitel mostró la estrecha conexión entre el movimiento a largo plazo de la rentabilidad en las principales economías en los últimos 100 años (cayendo) y la tasa de interés de los bonos a largo plazo (cayendo). Esto sugiere que hay un nivel máximo de tasas de interés, como argumentó Marx, determinado por la tasa de ganancia sobre el capital productivo, porque el interés proviene solo de la plusvalía.

Finalmente, algo que no estaba en IIPPE pero que agrega aún más apoyo a la ley de Marx de la tendencia a la caída de la tasa de ganancia. En el libro World in Crisis, coeditado por Carchedi y yo, muchos economistas marxistas presentaron evidencia empírica de la caída de la tasa de ganancia del capital de muchos países diferentes. Ahora podemos agregar otro. En un nuevo artículo, El crecimiento económico y la tasa de ganancia en Colombia 1967-2019, Alberto Carlos Duque de Colombia muestra la misma historia que hemos encontrado en otros lugares. El artículo encuentra que el movimiento en la tasa de ganancia está “en concordancia con las predicciones de la teoría marxista y afecta positivamente la tasa de crecimiento. Y la tasa de crecimiento del PIB se ve afectada por la tasa de ganancia y la tasa de acumulación está en una relación inversa entre estas últimas variables ”.

Por lo tanto, los resultados “son consistentes con los modelos macroeconómicos marxistas revisados en este artículo y brindan apoyo empírico a los mismos. En esos modelos, la tasa de crecimiento es un proceso impulsado por el comportamiento de la tasa de acumulación y la tasa de ganancia. Nuestros análisis econométricos brindan apoyo empírico a la afirmación marxista sobre el papel fundamental de la tasa de ganancia, y sus elementos constitutivos, en la acumulación de capital y, en consecuencia, en el crecimiento económico”.

III. OTRAS REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

UN DÍA EN LA VIDA DE LAS TRABAJADORAS DE MAQUILA

AQUILES MONTOYA

Introducción

Nos parece que las condiciones de vida y de trabajo de las obreras de la industria maquilera no es suficientemente conocida y por ello, ante la carencia de fondos para la investigación propia, aquella que responde a nuestros intereses y no a los de aquellos que pagan alguna investigación, una vez más, acudimos a los trabajos de investigación de nuestros estudiantes, lo cual no sólo es beneficioso para ellos sino para nosotros también, ya que se les acostumbra a investigar, se les capacita en la investigación, se contribuye a su sensibilización social, adicionalmente, se refuerza su formación teórica y nos brindan a los profesores valiosa información, la cual buscamos compartir con nuestros lectores.

Debo de adelantar la siguiente conclusión: las condiciones de vida y de trabajo de las obreras de la maquila son algo tan dramático que, cuando se conocen, a cualquier persona sensible le hacen indignarse y lo mueven a afirmar tajantemente: esto no puede ser, no es posible que se siga tolerando los niveles de sobreexplotación que experimentan estas obreras.

Pero bien, el esquema de este artículo consta de cuatro partes, la primera consiste en una visión general de la maquila. La segunda parte son algunos relatos de las obreras de la maquila, seleccionados entre los más de cuarenta trabajos de investigación realizados por los estudiantes en la materia de Economía Política y dentro de los cuales, los relatos son tan sólo una pequeña parte. Y finalmente, intentamos realizar un análisis de esos relatos desde la perspectiva de la economía política marxista, para concluir con algunas conclusiones y propuestas.

1. Alguna información general sobre la maquila en el país

Las visiones descriptivas de la realidad son útiles y necesarias pero siempre serán insuficientes en la medida que no explican el por qué es así esa realidad, lo cual es de suma importancia a fin de buscar su transformación. Pero bien, veamos con qué información contamos.

a. Existen un total de 265 empresas maquileras en el país que generan aproximadamente 90,000 empleos directos, lo que representa el 16% del empleo total en El Salvador, y aproximadamente un 50% del empleo en el sector industrial (Informe de la Federación Internacional de derechos Humanos).

b. También, UNIFEM –en un documento denominado “Perfil de género de la economía centroamericana”, 2004- manifestó que El INDICE DE FEMINIZACIÓN en la maquila es de 82% en Guatemala, 78% en Honduras, 73% El Salvador y Nicaragua, y 60% en Costa Rica. En términos más sencillos este índice nos advierte en el caso salvadoreño que de cada 100 empleos que existen en la maquila, al menos 73 pertenecen a mujeres.

c. Por otra parte el Informe de la Federación Internacional de Derechos Humanos, en la edición de octubre de 2005, señala: “Muchas de las empresas no pagan horas extras para el alcance de metas o cuotas de producción.” “Los contratos laborales son temporales y menores a un año; las jornadas laborales exceden las 44 horas semanales de trabajo, el trabajo domiciliar y a destajo es una tendencia creciente“

d. Y en un Monitoreo publicado en la página web de la Embajada de los Estados Unidos que es un extracto del Informe Especial sobre El Salvador “Country Reports on Human Rights Practices, 2005 Released by the Bureau of Democracy, Human Rights, and Labor, March 8 2006[1] señala que: “Existen aproximadamente 240 plantas de maquila, la mayoría de las cuales estaban ubicadas en las 15 ZFEs del país. No hay leyes especiales o exenciones de las leyes laborales regulares en las ZFEs. Hubo informes fidedignos que algunas fábricas en las ZFEs despidieron a organizadores sindicales, y que no había contratos colectivos de trabajo entre los 14 sindicatos activos en el sector de la maquila. Los trabajadores de la maquila informaron de abuso verbal y físico, y acoso sexual por supervisores. El gobierno no designó suficientes recursos para la inspección adecuada y supervisión para asegurar el respeto a los derechos de asociación y negociación colectiva en las ZFEs. Continuó habiendo alegaciones de corrupción entre los inspectores laborales en las maquilas”.

e. Además, el informe del Comité responsable de la aplicación de la Convención contra la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer –CEDAW- sobre Informe de avances de cumplimiento de El Salvador en materia de derechos laborales de Mujeres concluye de esta forma:

“El Comité se muestra preocupado por la falta de una atención prioritaria a las mujeres en las políticas de empleo, pudiendo este hecho resultar en una mayor vulnerabilidad en el proceso de ajustes económicos que está atravesando el país, en particular para conciliar las responsabilidades familiares y profesionales, y la persistencia de diferencias salariales por trabajos de igual valor.

El Comité recomienda que se tomen medidas necesarias para garantizar el
cumplimiento de las disposiciones del artículo 11 de la Convención y la aplicación de las convenciones pertinentes de la Organización Internacional del Trabajo ratificadas por El Salvador.

El Comité nota con especial preocupación las precarias condiciones laborales de las mujeres que trabajan en las industrias maquiladoras donde con frecuencia se violan sus derechos humanos, en especial en lo relativo a las medidas de seguridad e higiene.[2]

f. Finalmente, el informe de Human Rights -2004- señalaba lo siguiente:

“El fracaso del gobierno de El Salvador en lo que respecta a resguardar los derechos humanos de los trabajadores que se encuentran empleados en el sector privado orientado a la exportación no sólo permite que los empleadores locales y las compañías multinacionales perpetren y se beneficien de las violaciones a los derechos humanos, sino que también ayuda a crear un modelo donde los productos de exportación se producen en condiciones abusivas. ….. Los millones de dólares que han sido volcados por el gobierno norteamericano en los países de Centroamérica, incluyendo El Salvador, no han servido para despejar los obstáculos clave que impiden el respeto efectivo de los derechos humanos de los trabajadores de El Salvador: las leyes laborales inadecuadas y la falta de voluntad política para aplicarlas y hacerlas cumplir”.

Los datos anteriores son elocuentes al mostrarnos de manera preliminar pero contundente, la realidad existente en la maquila salvadoreña, Se trata sin lugar a dudas de condiciones de sobreexplotación de la fuerza de trabajo femenina, corroboradas por distintas instancias responsables del monitoreo de derechos laborales, y que son precisamente la base sobre la cual se asienta la alta tasa de rentabilidad del capital que incentiva la inversión nacional y extranjera en dicha actividad.

2. Relatos de trabajadoras de la maquila.

Ahora deseamos presentar de manera más viva, con el humor y el dramatismo de la realidad, no sólo las condiciones de trabajo, sino de la vida de esas mujeres, desde la hora que se levantan hasta la hora que se acuestan, además de mostrar que hacen en lo que deberían de ser sus días de descanso.

2.1. El día de María

Sonó el despertador y eran las 4:30 a.m. No sentí la noche, pero qué se le podía hacer, me fui a bañar rapidito y luego tuve que despertar a los cipotes, y que cuesta levantar a esos monos, pero pobrecitos era muy temprano; se bañaron, me arreglé y después les preparé la tortilla con fríjol y un cafecito de desayuno a Pedro y a Juan, para que se fueran listos y comidos a la casa de mi hermana, gracias a ella salgo adelante, ya que me los cuida en el día y me los lleva a la escuela. Empecé a caminar la cuesta, son como 10 minutos para llegar a la parada, tomé el bus luego de esperar un buen rato y me tardé como 50 minutos mas para llegar hasta la maquila, los que se sienten bien largos porque va bien lleno el bus y me toca la mayoría de las veces ir parada. Son $0.50 centavos los que se me van solo en pasajes ¡Y como se sienten, si casi solo en eso y la comida se le va a uno la quincena! Fui llegando como a las 6:30 a.m., me bajé del bus y fui a buscar desayuno en el chalet de la niña Toña, que es la que me lo da más barato, para ya a las 7:00 a.m. estar adentro de la fabrica, que es la hora a que lo quieren a uno ya sentado en el cubículo, aunque mi hora de entrada sea a las 7:30 a.m.

Ahora, no me ha tocado muy pesado como otros días, aunque el desgaste siempre se siente igual, apenas son las 12:00 p.m. y todavía me faltan mas de 4 horas de estar aquí, ¡Uy qué hambre tengo! Lo peor es que tengo que salir luego porque si no me apuro se acaban las tortas con el jugo que da a dólar la niña Juanita y los otros platos son más caros; gracias a Dios que no se habían acabado cuando llegué y ya con mi comida empecé a buscar donde sentarme, pero con el calor que estaba haciendo, me voy buscando una sombrita y debajo del palo de mangos todavía había un espacito. Cuando ya iba terminando llegaron unos muchachos de esos que van a la universidad y me dijeron que si me podían hacer unas preguntas acerca de mi vida y mi trabajo…

Me empezaron a preguntar cosas bien personales, que me hicieron sentir un poco incomoda y desconfiada al principio, pero al tiempito se me pasó, se miraban buena gente, así que les empecé a contar mis experiencias trabajando en las maquilas, porque no solo he trabajado en ésta, sino en una bien fregada, la que era de unos chinos, si que eran fregados esos chinos desgraciados.

Pues si, mi nombre es María Esperanza, tengo 37 años de edad, y no estoy ni casada ni acompañada pero tengo dos hijos: Pedro de 13 años que va a séptimo grado y Juan que va a tercer grado, aunque tendría que ir a cuarto, pero aplazó el mono haragán, ¡Como si no me costara estarles pagando la escuela!

Así que vivo sola, y gracias a mi hermana puedo salir adelante, ella me hace el favor de verme a los niños mientras vengo a trabajar y la ventaja es que vive a la par de mi casa. En esta maquila tengo ya 10 años de estar trabajando y solo me cambiaría si me pagaran más, y me costaría encontrar otro trabajo, porque ahora piden bachillerato y yo solo a noveno grado llegué y aquí no les interesa si uno estudió, porque todo es de aprender el oficio que nos toca hacer… Así que esa es mi vida.

Bueno, al fin me dejaron sola esos muchachos y aun me quedaban 7 minutos antes de entrar a la fábrica de nuevo.

Qué rápido pasaron ahora los 40 minutos, pero ni modo empecé de nuevo a cortar como hasta la 1:30 p.m. pero de pronto me dieron ganas de ir al servicio, pero no tenía ganas de decirle a don Jesús, porque ese viejo si que es enojado, solo me acuerdo de una vez que le gritó a doña Conchita porque estaba platicando con una de confección, el viejo vino y le silbó, casi en el oído, porque esos viejos asi son, no les importa nada, y la pobre niña Conchita pegó un gran salto y casi me cae encima de lo mareada que termino; igual no importa, estoy mejor aquí, porque nada se compara con lo de “CHARLES PRODUCTS S.A. de C.V., una maquila de coreanos, que se encuentra camino al aeropuerto, en la zona franca. Solo de recordarme como me trataban ahí y me dan ganas de llorar de la cólera, me hacían cumplir meta de trabajo, yo trabajaba en el departamento de limpieza de las camisas ya elaboradas, así que mi meta era limpiar 50 docenas de camisas en el día, no me dejaban hablar nada, ni siquiera preguntarle algo a mis compañeras porque me gritaban, el ambiente laboral era malo, no habían ventanas y era un calor insoportable, el ruido de la maquinaria era exagerado, y una luz toda pálida, que hasta ciego quedaba uno porque no se veía nada; y los baños eran un asco, todas sucias las carambadas.

Cada vez que me miraban trabajar lento, según ellos, me gritaban en chino y yo no les entendía nada, me gritaban de forma bien violenta y yo sentía que ya me pegaban y cuando les entendía me decían “Tu mucho problema causas, tu no trabajar, la otra despido”, un miedo que me metían, no nos dejaban ir al baño, los abrían hasta la hora de almuerzo y solo 30 minutos nos daban; me recuerdo de cuando me enferme trabajando ahí, como yo padezco de los riñones, me dio una gran infección y sentía un gran dolor que me hacia revolcarme en el suelo, le suplicaba al chino que me dejara ir al ISSS pero bien enojado me veía y solo me decía “No tu regresar a trabajar”, le decía que yo no podía, que sentía que me moría ahí mismo, y el chino solo repetía la misma frase y no me dejó ir, eso fue lo último que aguanté, así que renuncié. Y me fui sin nada, no vayan a creer que me indemnizaron los malditos.

¡Ay Dios! Sólo habían pasado como 20 minutos y ya no aguantaba las ganas de ir al baño, así que aunque con miedo, me levante y le pedí permiso al Chus, como nosotras le decimos:

-Don Jesús, ¿puedo ir al baño?

Y el hombre con su voz de ogro me dijo:

-¿Y que no habías ido ya en la mañana vos? ¡Apúrate pues!

Gracias le dije y asentí con la cabeza, así que salí corriendo hasta llegar al baño, pero al llegar a la puerta me di cuenta que estaba con llave, entonces fui a ver si estaba abierto el otro baño, el que esta cruzando el área de confección, pero cuando iba a abrir la puerta sonó el silbato del supervisor:

-¡Hey! Ana ya se te acabó el tiempo, así que venite a cortar ya.

Me dijo el Chus todo enojado, y es que se me había olvidado que en la mañana me había tardado bastante y como solo me dan 5 minutos al día para ir al baño, me tocó aguantarme y me fui a sentar a mi lugar de trabajo.

Bueno, seguí cortanto hasta como a las 4:00 p.m., pero a esa hora ya me sentía desesperada, primero de este gran calor, que a pesar de que vinieron a instalar unos ventiladores, hace como dos años, el vapor es bien agobiante, y segundo porque el ruido de las máquinas no lo deja tranquila a una.

Ahora tenía que haber ido al Seguro, pero como si falto un día no me lo pagan, preferí ir hasta el otro mes, porque como ya va siendo 30 tengo que tener dinero para pagar el alquiler de la casa, si no me sacan rápido. Y quizás ahora me va a tocar hacer los 4 sábados porque Rolando me pidió que le comprara unos zapatos, porque los que tiene ya están todos rotos, y con los $73.6 que me faltan de esta última quincena no me va a alcanzar para comprárselos, además con esto que le han subido de precio a todo: al bus, a la corriente, al agua, menos que me alcanza.

Al fin se llegaron las 4:30 p.m., la hora de salida. ¡Gracias a Dios! Hoy que ya acabó el día si que me siento cansada, no aguanto los dedos ni este dolor de cabeza que me dijeron los de la fábrica que era por el calor de estos últimos días. Empecé a caminar para ir a tomar el primer bus y como me deja en Metrocentro, aproveché un mi rato para distraerme y darme una vuelta viendo las tiendas y lo que venden, pero si me da cólera porque como dan ganas de comprar pero de dónde, al menos me distraigo viendo todas las cosas bonitas que venden, ya tipo 6:30 p.m. tomé el otro bus que me lleva a mi casa, otros $0.50 centavos para el regreso, y llegué tipo 7:15 p.m. Fuí a traer a los cipotes donde mi hermana y les hice la cenita, después revisé si tenían tareas y si puedo les ayudo, ya cuando terminamos nos ponemos a ver un ratito tele, y cuando salió el anuncio: “Es hora de que los peques nos vayamos a la cama” me llevé a Juan a dormirse y ya me quedé sola con Pedro, como ya está más grande se puede ir a dormir tipo 9:00 p.m. y yo tipo 11:00 p.m., porque me quedé lavando los trastos y dejando medio preparada las cosas para el día siguiente. Bueno, hoy solo me toca esperar que mañana sea un poquito menos pesado…

2.2. El día de Karla Concepción

Karla es una mujer que lucha diariamente para sacar adelante a su familia. A sus quince años ella se fue de su casa, después de un inesperado embarazo, dejando a su madre viviendo sola en el Cantón El Carmen, para vivir con el que sería un tiempo su compañero de vida José Martínez. Dio a luz a su primer hijo Manuel, que lastimosamente nació con retrazo mental y no es capaz de valerse por si mismo.

Dos años más tarde volvió a vivir la experiencia de ser madre por segunda ocasión, aunque con cierto temor de que sufrieran sus gemelas (Nayeli y Elvira) de la misma incapacidad que su primogénito. Poco tiempo después ante la presión de mantener a una familia ahora más extensa José Martínez cayó víctima del alcohol dejando su trabajo como carpintero, hasta que cierto día desapareció para no volver a regresar. Por lo que Rosa a la edad de 19 años se vio obligada a regresar a la casa de su madre y buscar su primer trabajo, el cual encontró después de ocho meses de búsqueda.

Las dificultades se presentaron debido a su bajo nivel de escolaridad, ya que sólo logró llegar hasta el noveno grado. El único lugar del que recibió una respuesta positiva fue de las Industrias XX, S.A. de C.V. en la cual se ensamblan camisas y camisetas con materia prima traída del exterior, posteriormente son enviadas al exterior para su comercialización. El proceso de producción se divide en 12 líneas, por cada línea hay 34 operarios, la gran mayoría son mujeres. Cada línea tiene dos supervisoras, una de calidad y la otra de trabajo; ellas vigilan que todas tengan trabajo que hacer, que no platiquen, que las máquinas funcionen bien, etc.

Los trabajadores y trabajadoras protegen sus pulmones de la mota que despide la tela al coserla y al cortarla, con tan sólo una débil mascarilla sencilla, la cual deben comprar de sus ingresos, razón por la cual, a menudo ya no sirven de nada.

Karla fue contratada como operaria de línea, devengando el salario mínimo y realizando actividades que consisten en cerrar camisas, pegar y decorar cuellos, hacer ruedos, entre otras actividades, estas operaciones son rotativas.

Todos los empleados de línea trabajan bajo las mismas condiciones saláriales, con un incentivo por superar las metas de producción, estas metas consisten en elaborar, al menos, 100 docenas diarias del producto, pero esto depende de la operación que se está realizando.

Al cumplir la meta se gana un bono y se logra tener un salario semanal de $50 a $60, esto depende de la época en que se trabaje, porque hay épocas buenas y malas. En las épocas malas se debe de conformar con su salario base, con el cual apenas logra sustentar a su familia. Además goza de todas las prestaciones de ley AFP, ISSS, vacaciones anuales, aunque quien sabe si la empresa las paga; al mismo tiempo que cuenta con una clínica particular en caso de cualquier emergencia, la cual esta cercana a la maquila, dentro de la empresa también hay una despensa en la que pueden comprar a un mejor precio productos de primera necesidad.

Un día cualquiera de Karla empieza a las 3:45 de la mañana cuando se levanta a bañarse y arreglarse, luego, prepara el desayuno y el almuerzo para sus hijos, alrededor de las 4:45 a.m. levanta a los niños para bañarlos y arreglarlos para llevarlos donde su abuela y es ella quien se encarga de recoger a las gemelas en la escuela. A las 5:50 a.m. se dispone a abordar el bus con rumbo a su trabajo, gastando a diario $1.25 en transporte, llegando a su lugar de trabajo a las 6:50 a.m. y entrando a sus labores a las 7:00 a.m., a las 8:20 a.m. goza de un receso de 15 minutos, el cual aprovecha para poder desayunar, pagando $1 diario. A las 12:15 p.m. se dispone a tomar un descanso para poder almorzar junto a sus compañeros de trabajo; las cuales considera como parte de su familia, ya que tiene 5 años compartiendo diariamente con ellos.

Luego entra nuevamente a la maquila para terminar su jornada a las 5:00 p.m. hora a la que toma el bus para regresar a su casa alrededor de las 8:00 p.m., pero su trabajo no termina ahí, ya que tiene que llegar a hacer la cena y los quehaceres de la casa, luego acuesta a sus hijos y ve televisión hasta como a las 10 de la noche. La jornada laboral de Karla es de lunes a viernes, por lo que los fines de semana se los dedica a su familia y a los quehaceres del hogar. En el lugar donde vive le brindan servicio de agua solamente dos veces a la semana y esto le acarrea ciertos problemas, ya que los días que llega el agua debe levantarse más temprano para lograr recolectar en unos barriles la mayor cantidad de agua que pueda, para así poder cubrir sus necesidades, mientras espera el próximo día en que pueda abastecerse nuevamente del vital líquido. Por lo anterior es entendible que no pueda llevar a sus hijos a lugares de esparcimiento, por lo que su única diversión es asistir a misa los domingos en la mañana a una parroquia ubicada en la zona.

A pesar del bajo salario que Karla posee, ella considera que el ambiente de trabajo es relativamente agradable, por el hecho de no sufrir de algún tipo de agresión o abuso sexual; no obstante, ella quisiera estar en un lugar que le permitiera tener mayores ingresos y así poderle dar un mejor futuro a sus hijos. Otra desventaja es que la empresa no brinda oportunidades de desarrollo a sus empleados, ya que son muy escasos –casi nulos- los ascensos –hay casos de mujeres que ya tienen 25 años de trabajar como operarias y jamás han sido ascendidas.

Al mismo tiempo no se les permite hacer sindicatos, ya que eso atenta contra las normas de la empresa y si algún empleado esta interesado en formarlo es despedido.

Los gastos mensuales de Karla, relacionados con su desplazamiento y alimentación durante sus días laborales ascienden a $75.00, distribuidos de la siguiente manera: transporte $25 dólares; desayunos, $25 dólares y almuerzos, $25 dólares. Sí a este monto se le agrega el valor del resto de gastos necesarios para atender las necesidades básicas de su familia, se tiene un total de gastos mensuales de $ 240.00

Su ingreso mensual –incluyendo bonificaciones por cumplimiento de metas y horas extras- no le alcanza para cubrir otras necesidades básicas como la vestimenta y el calzado, de ella y de su familia, por lo que el único mes en el que aprovecha para comprarlos es en diciembre, ya que el sueldo de ese mes es superior al incluir aguinaldo y otras bonificaciones.

2.3. El día de Rita

Rita, trabaja desde hace 3 años en una maquila, ubicada en la carretera troncal del norte.

De lunes a viernes se levanta a las 4:30 a.m., necesita suficiente tiempo para preparar su desayuno y el de su familia, al igual que el almuerzo que su esposo lleva al trabajo, el almuerzo de sus hijos y a veces hasta la cena que ellos van a calentar; cuando le es posible acostumbra a desayunar en su casa, siempre trata de aprovechar los cortos momentos que puede convivir en familia.

Sale de su casa para su trabajo a las 6:00 a.m., camina un par de cuadras para llegar a la parada de buses, donde primero con $0.25 centavos toma la ruta 7 y luego con $0.35 toma la ruta 38, se tarda entre 40 y 45 minutos en llegar a su trabajo. Cuando no le queda suficiente tiempo de desayunar en su casa, come en alguno de los comedores que están frente a la maquila y gasta no más de $0.75.

La hora de entrada de su trabajo es a las 7:00 a.m., desde ese momento ella se dispone a coser las mangas de camisetas y camisas para niños y niñas. Pasa bajo la misma rutina hasta las 12 del mediodía, cuando dispone de 30 minutos para almorzar por aproximadamente $1.00, cuando no lo lleva de su casa. Y no tiene derecho de almorzar hasta que termine la tarea encomendada para la mañana.

Personalmente no recibe maltratos de la patrona, pero sí de parte de los supervisores, son muy exigentes y estrictos, la maltratan mucho y la presionan a hacer horas extras, cuando no las hace la regañan mucho y le duplican su trabajo al siguiente día. Por ese mismo temor no hay sindicato y cuando saben que van a tener visitas y supervisión del Ministerio de Trabajo, los supervisores las sentencian a que digan que ellas están en las mejores condiciones en su trabajo, porque de lo contrario las despiden. Dentro de la maquila, no cuentan con un botiquín médico, para alguna emergencia, ni tampoco tienen seguridad industrial.

La hora de salida es a las 8:00 p.m., y las horas extras consisten en turnos que duran hasta las 2:00 a.m., cuando hace turno, dispone de 3 horas para dormir en colchonetas que hay dentro del taller y 30 minutos para comer. Cuando no hace horas extras, con $0.50 centavos más, llega a su casa aproximadamente en 2 horas porque los buses pasan muy llenos a esa hora o a veces cuesta que pasen. Llega a su casa a hacer algunas tareas del hogar, como plancharle la ropa de trabajo a su esposo y la de sus hijos. Se acuesta como a las 11:30 p.m.

Su salario es de $157.20 mensuales. A esto se le resta transporte, comida y las prestaciones del ISSS y AFP, aunque se molesta por tener que pagar ISSS porque casi nunca la dejan ir. Al final del mes, con el descuento de las prestaciones y gastos, Rita dispone de aproximadamente $100.00. Las horas extras se las pagan 20% más que las establecidas en la jornada.

La jornada de trabajo tan larga y pesada que realiza desde hace tres años, en condiciones muy incomodas, con calor, parada todo el día, con medios de producción en malas condiciones, el no poder disfrutar o ver a sus hijos y a su esposo por sus horarios, y ver que su salario no le alcanza para poder disfrutar de una vida digna donde ella pueda darle a sus hijos una muy buena educación y comodidades que merecen, hace que Rita se sienta explotada.

Ella dice que está consciente que no podría aspirar a un mejor trabajo o mejor sueldo, ya que su educación terminó cuando ella tenía 12 años y ahí en la maquila ese es al menos el nivel de estudio que requiere, por lo tanto, no podría renunciar a su trabajo. También está consciente que con lo que gana su esposo no les alcanzaría, y ella no desea que sus hijos, como ella lo hizo, dejaran de estudiar por estar solo trabajando.

Los únicos dos días que no va a trabajar a la maquila son sábado y domingo, los sábados hasta las 3:00 p.m. y los domingos hasta la 1:00 p.m., los dedica a la iglesia, al regresar a su casa, se dedica a tareas del hogar, como lavar y planchar ropa de su familia para la semana, hacer la limpieza, lavar los platos que generalmente dejan sucios sus hijos, cocinar alguna carne, arroz o hacer tortillas, para que en la semana sus hijos solo la estén calentando en el almuerzo y cena, en fin, dejar todo listo para comenzar de lunes a viernes la misma jornada que para Rita algunas veces comienza desde las 4:30 a.m. hasta las 2:00 a.m. y otras veces desde las 4:30 a.m. hasta las 11:30 p.m.

3. Las condiciones de trabajo en las maquilas y su relación con el patrón de acumulación de capital en El Salvador.

a. Las tendencias de la acumulación de capital y las condiciones de trabajo en la maquila.

Cuando Marx en el capítulo XXIII de El Capital expone el contenido de la Ley General de Acumulación de Capital, hace referencia a la sobrepoblación consolidada, parte del ejercito industrial de reserva, la cual a juicio del autor presenta la realidad siguiente: “Su miseria se halla en relación directa a los tormentos de su trabajo”, este es, un juicio que se ajusta perfectamente a la realidad de la trabajadoras de la maquila: salarios miserables, largas jornadas y pésimas condiciones de trabajo, físico-ambientales y maltrato. Por ello es que las trabajadoras de la maquila manifiestan, que si encontraran un trabajo mejor se cambiarían, pero no los hay. Es tal la sobrepoblación relativa que existe en el país, luego de la crisis del modelo primario exportador y las privatizaciones y cierre de instituciones públicas que, a pesar de la constante migración de salvadoreños y salvadoreñas hacia los EU, el desempleo y el subempleo persisten. Y persisten porque nuestros “empresarios nacionalistas”, realizan parte de su acumulación de capital (reinversión de utilidades) más allá de nuestras fronteras y el soñado capital extranjero, a parte de la compra de empresas ya existentes, casi no invierte, a no ser en la maquila.

b. La valorización del capital.

No conocemos la magnitud de las ganancias del capital que invierte en la maquila, pero sí consideramos que no pagan impuestos, que pagan salarios miserables, que acuden a los mecanismos de obtención de plusvalía absoluta, relativa y extraordinaria, es lógico suponer que lo que ganan es muchísimo.

A pesar de pagar salarios de hambre por tiempo, le fijan metas a las trabajadoras, con lo cual les obligan a incrementar la intensidad del trabajo y/o a prolongar la jornada laboral. ¡Alguien se puede imaginar lo que significa empacar 10,000 camisas en una jornada de trabajo o pegar 2,000 cuellos de camisas! Pero además, al emplear medios de trabajo y métodos de trabajo modernos se garantizan también una elevada productividad, lo cual les asegura plusvalía relativa y extraordinaria.

Las obreras no pueden hablar, tienen que pedir permiso para ir al baño, permiso que depende del supervisor o supervisora el concederlo, el cual ciertamente, no pasa de uno en el día y no puede exceder de 5 a 10 minutos. El conseguir permiso para asistir al ISSS es una verdadera hazaña. Todas las trabajadoras entrevistadas manifestaron que les descuentan la cuota del ISSS y de la AFP, lo que no saben es si efectivamente las empresas paga esas cuotas.

La organización, la formación y lucha de los obreros y obreras son formas de paliar la situación de los trabajadores; sin embargo, en las maquilas los sindicatos están prohibidos y quienes intentan crear algún tipo de organización sindical son inmediatamente despedidos. Y claro, las obreras, muchas de ellas madres solteras, temen quedarse sin trabajo y dejar de percibir algún ingreso, aunque sea un salario tan miserablemente bajo como el que reciben.

Por otra parte, las maquilas al no pagar impuestos, no contribuyen al gasto, ni a la inversión pública, y su contribución al PIB es insignificante. Sin embargo los empresarios de la maquila exigen buena infraestructura, medios de comunicación, energía, seguridad, de modo que somos los salvadoreños los que subsidiamos al capital maquilero, sobre todo aquellos que no tenemos forma de evadir, ni eludir los impuestos.

c. La doble jornada de trabajo de las trabajadoras de la maquila.

Nuestra legislación establece una jornada de 8 horas diarias y en tareas insalubres o peligrosas una jornada menor. Además se afirma que las horas extras deben de pagarse con un salario mayor que las horas normales. Sin embargo en las maquilas, en su gran mayoría, no se cumple con tales disposiciones, ya que los maquileros han encontrado formas de burlar la ley, tales son por ejemplo el establecer turnos de 4 p.m. a 8 a.m. 13 horas continuas, con 2 recesos de media hora, sistema en que se alternan las obreras, una semana de día y otra de noche, imaginan lo que esto implica en cuanto al buen dormir, al necesario descanso. ¿Qué organismo se puede habituar a dormir una semana de día y otra semana de noche? Esto es inhumano! Las consecuencias en términos de deterioro de la salud son fácilmente previsibles. Pero la forma más general es la establecer metas para una jornada normal y si la trabajadora no alcanza la meta tiene que seguir trabajando horas extras sin ninguna remuneración, o bien, sufrir un descuento y finalmente, si es frecuente el no alcanzar la meta estipulada, se procede a su despido.

¿Y cómo se llega a establecer tales metas? Sencillo, primero se contrata a las obreras por obra. La obrera al saber que si produce más gana más, pues incrementa la intensidad de su trabajo o prolonga voluntariamente su jornada laboral. Cuando ya se tiene estimado la magnitud de obra que una trabajadora puede realizar, se le contrata con el salario mínimo y se le exige la cantidad que realizaba por obra. De esta manera se les paga menos de lo debido a las obreras.

¿Por que no protestan o se resisten a aceptar salarios tan miserables? Porque no están organizadas e individualmente se les despide con gran facilidad. Y al no existir en el país otras oportunidades de obtener un salario, pues, se resignan, con la esperanza de que algún día mejoren las condiciones o que sus hijos e hijas no tengan que pasar por lo que ellas han pasado. ¡Quimeras! El capitalismo es, ha sido y seguirá siendo igual, un vampiro que vive a costa de la sangre de los trabajadores y trabajadoras.

Es obvio que del capital y de los capitalistas no cabe esperar tal mejora, porque los capitalistas en su búsqueda de incrementar sus beneficios, van a donde pueden pagar menos salarios.

Pero retornando a la jornada de trabajo de las obreras de la maquila debemos de señalar que no se inicia al entrar a la fabrica, ni concluye al salir de la misma, su trabajo se inicia a tempranas horas de la mañana, en su vivienda, antes de partir al trabajo, se continúa al volver del trabajo y sigue los fines de semana. También realizan el trabajo propio de toda ama de casa: preparar la comida, lavar, planchar, limpiar, etc.

Luego están las horas que invierten en movilizarse al trabajo. Las horas de descanso real de estas trabajadoras son poquísimas. Si se le puede llamar descanso a dormir cinco horas.

d. Condiciones de trabajo

No es irracional pensar que las obreras de la maquila trabajan en condiciones peores que los esclavos de la antigüedad, ya que el esclavista no deseaba que sus esclavos dejaran de existir ya que eso les implicaba una pérdida pecuniaria; en cambio los maquileros sencillamente sustituyen a quienes perecen o ya no resisten el trabajo y las condiciones de trabajo. Aire contaminado que dañará más temprano que tarde las vías respiratorias, calor agobiante que exige un mayor gasto de energías y un mayor desgaste del cuerpo, mala iluminación que termina afectando la vista, ruido infernal que afecta los nervios, hacinamiento y mutismo, no es posible platicar en una maquila, cuando el conversar relaja y a menudo hace brotar una sonrisa. En la maquila se requiere de máquinas humanas que no orinen, ni defequen. En una maquila no existe porosidad en la jornada, lo cual incrementa la intensidad del trabajo y agota más tempranamente las energías de estas mujeres. Pero sus males no terminan allí, son víctimas de malos tratos, de acoso sexual y muchas sucumben, cuando son jovencitas, a las pretensiones de los supervisores o jefes con la vana esperanza de conservar sus trabajos. Y ya no hablemos de la inseguridad industrial, que cuando han ocurrido de manera escandalosa, los funcionarios públicos se han encargado de encubrirla hablando de sabotaje.

Ante esta realidad no es de extrañar que continúen las migraciones, pero ¿qué de quienes no tienen dinero para costearse la aventura del norte? Seguir existiendo en este miserable país gobernado por ARENA, que lo único que ha podido generar en términos de oportunidad de trabajo durante cuatro administraciones han sido las maquilas, si, ARENA es el promotor de las maquilas.

Es cierto la maquila genera empleo, pero también lo hace la mafia, el crimen organizado, el narcotráfico, la trata de blancas. Pero no se trata tan sólo de eso, de generar empleo, lo que las personas necesitan es un empleo digno, que a la par que les permita satisfacer sus necesidades materiales se realicen como personas, como seres humanos. Las mujeres de la maquila, si pudieran encontrar otro empleo, la dejarían, lo cual obviamente, es una manifestación de su insatisfacción personal con la maquila.

e. Subsunción del trabajo en el capital.

La maquila se trata de una actividad capitalista que subsume directa e indirectamente el trabajo en el capital. La subsunción directa es de carácter real, en tanto que no sólo se trata de trabajo asalariado, sino que existe una modificación del proceso de trabajo, ya sea por la introducción de medios de trabajo modernos aunque intensivos en mano de obra, sino que también por la fragmentación del proceso de trabajo, al punto que, en muchas ocasiones las trabajadoras no tienen ni idea de cuál será el producto final. Pero también se da la subsunción indirecta, en razón de que, al ser los salarios tan bajos, son insuficiente para asegurar la reproducción material y espiritual de la familia obrera, y se ven precisadas de las ayudas familiares o de trabajos adicionales al margen del sistema capitalista, lo cual significa que existe una auto reproducción parcial de la fuerza de trabajo, al margen del capital. Pero, adicionalmente, el origen de estas obreras se encuentra en el sector campesino, informal o artesanal o sea que se trata de una fuerza de trabajo generada independientemente o al margen del capital, en consecuencia, cuando se convierten en asalariadas en la maquila no sólo son explotadas, sino que son expoliadas, -en rigor sobreexplotadas- lo cual posibilita una valorización extraordinaria del capital maquilero.

e. La sobreexplotación de la fuerza de trabajo.

La explotación en el capitalismo no significa que el salario sea menor que el valor de la fuerza de trabajo, aún pagándose la fuerza de trabajo por todo lo que vale, siempre es explotada, porque genera una plusvalía de la que se apropia el capitalista y ésta es la raíz de la explotación; sin embargo, tal realidad se esconde tras el salario, el cual se presenta como el precio del trabajo y no de la fuerza de trabajo. Pero la maquila se presenta como una situación límite.

Ciertamente, en los diferentes sectores capitalistas se explota a los trabajadores y trabajadoras, pero en la maquila se sobre explota a las trabajadoras, no sólo porque los salarios son inferiores al valor de la fuerza de trabajo, sino por las condiciones insalubres de trabajo, por las jornadas largas, por la intensidad del trabajo, por las metas, por los turnos, por el mal trato, por el acaso sexual, por la inseguridad laboral, por el irrespeto a los derechos humanos, sociales y económicos de las trabajadoras.

f. Las prácticas antisindicales

Las leyes laborales salvadoreñas no prohíben formalmente la sindicalización y es más, los convenios internacionales en materia laboral, de los cuales es signatario nuestro país la garantizan, pero en el caso de la maquila no se permite la sindicalización y el gobierno lo sabe y lo han sabido los distintos gobiernos del partido ARENA desde 1989 a la fecha, pero se hacen los desentendidos. No les importa el presente, ni el futuro de esta gente.

Es obvio, que si el gobierno actuara ante las maniobras de los maquileros para evitar la sindicalización de estas trabajadoras y les protegiera sus derechos algo mejorarían sus condiciones de vida y de trabajo. Pero no, eso conduciría a la inestabilidad social, a las huelgas y el capital maquilero huiría. Pero ese sería un riesgo que correrían o no dichas trabajadoras. La obligación primaria del gobierno es protegerles sus derechos, ¿O no? ¿Será que para el gobierno su obligación primordial es asegurar las exorbitantes ganancias del capital maquilero a costa de la sobreexplotación de esas humildes mujeres?

Es claro que esta pregunta ni debería de formularla, ya que la respuesta es obvia tratándose de un gobierno de los ricos para los ricos.

g. El aprovechamiento de la miseria y la complacencia del gobierno

Es obvio que es mejor tener un trabajo, aunque sea mal remunerado, que no tenerlo y en países como los nuestros no existen oportunidades y claro dejados patrones y trabajadores a la ley de la selva, del mercado, le dicen, ocurre esta espantosa realidad: el hambre obliga a la sumisión. Pero esto no es ético, ni legal, mucho menos legítimo. Sabido es que el capitalismo se fundamenta en la explotación de los trabajadores, pero cuanta diferencia existe entre un explotado del norte y un sobreexplotado del sur. ¿Y qué hace el gobierno? Potenciar esta situación de miseria y sobreexplotación, cuando decreta para la maquila salarios mínimos que son los mínimos de los mínimos, cuando no hace cumplir las leyes laborales, ni protege los derechos de las trabajadoras de la maquila, que constituye un porcentaje bastante significativo de la PEA ocupada en la industria.

4. Conclusiones y propuestas

La primera conclusión que, ciertamente, ya habíamos adelantado es que las condiciones de vida y de trabajo de las obreras de la maquila son algo tan dramático que, cuando se conocen, a cualquier persona sensible le hacen indignarse y lo mueven a afirmar tajantemente: esto no puede ser, no es posible que se siga tolerando los niveles de sobreexplotación que experimentan estas obreras.

No resulta sorprendente, al menos desde mi perspectiva teórica, que estas trabajadoras no se percaten de su condición de explotadas, ya que ésta, la explotación se torna invisible en el capitalismo, se esconde tras el salario, como precio del trabajo y no de la fuerza de trabajo que es lo que vende el trabajador o la trabajadora. Y a lo que le llaman explotación no es otra cosa que la sobre explotación – bajos salarios, largas jornadas, intensidad en el trabajo, precariedad laboral, etc- y es por ello que los gerentes, los jefes, los inspectores, etc. no se sienten explotados, cuando en realidad también lo son. Vea usted, sólo el trabajo genera valor y los ricos, los capitalistas se hacen cada vez más ricos, acumulan capital, gracias a ese valor que generan los trabajadores, una parte que corresponde al valor de la fuerza de trabajo – el salario- y otra que constituye la plusvalía, de la cual se apropian los capitalistas, ya sea directa o indirectamente. Cuando los salarios son inferiores al valor de la fuerza de trabajo, ocurre la sobreexplotación que se traduce en beneficios extraordinarios para los capitalistas, como ocurre, por ejemplo en las maquilas. Pero aún que no fuese este el caso siempre habría explotación. Si usted no esta de acuerdo con esta afirmación, lo invitamos a que señale un caso, tan sólo uno, de un capitalista que se haya hecho rico con tan solo su trabajo. Esto es que nunca tuvo empleados, que sólo el trabajó y a la vuelta de X años se convirtió en un magnate. Trabajó decimos y no que robó, que especuló, que se sacó la lotería o se casó con la heredera de un magnate, o heredó una fortuna sin haber trabajado nunca en su vida, etc. Yo le aseguró que no lo encontrará, porque todo capital es trabajo no pagado.

De las citas que efectuamos en el apartado primero se desprende la siguiente conclusión: es curioso que el capitalismo, aunque para un marxista no debería serlo, se decreten y aprueben por sus mismas instituciones derechos humanos, sociales y económicos que no están dispuestos a respetar o a cumplir. Se trata, tal parece de una estratagema, para mantener ocupados a quienes no cuestionan radicalmente el sistema, pero que creen, inocente o ideológicamente, que se puede mejorar, perfeccionar. El sistema es perfectible, nos dicen, con un maravilloso candor o una supina ignorancia. O bien, como suele ocurrir, usan esos derechos para defender los interese de los ricos, de los poderosos, de los intocables, frente a la “agresión comunista o terrorista“. En el pasado se tildó de herejes o de brujas a quienes disentían del sistema, y estaban condenados a muerte, no es mucha la diferencia en actualidad bajo la civilización y la cultura del capitalismo. Así se defienden los sistemas, pero no los sistemas en si y por si, sino por y para quienes de benefician de los mismos. Y desde esta perspectiva, no hay mucha diferencia entre Bush, Hitler, Stalin o Torquemada.

En las maquilas, en muchas de ellas, no se cumplen las leyes laborales vigentes, ni en cuanto a la duración de la jornada, ni el pago por nocturnidad o por horas extras, no se respeta el derecho a sindicalizarse, no se garantiza la seguridad industrial, ni la estabilidad laboral, ni se cumplen las prestaciones sociales que establece la ley. Ciertamente, hay excepciones, pero son eso: excepciones a la regla.

Propuestas

A menudo se dice que no basta con denunciar, que es lo que resulta de hacer un análisis objetivo de la realidad, sino que es necesario proponer; sin embargo, cualquier propuesta por racional o ética que sea, está determinada en su factibilidad o viabilidad por el marco socioeconómico y político de esa realidad particular. En consecuencia, nuestras propuestas presuponen un entorno diferente al que tenemos en la actualidad, un horizonte podría ser el 2009.

La primera, que resulta obvia, es que se haga cumplir la legislación laboral vigente. No es mucho pedir, sobre todo cuando se habla tanto de que vivimos en un Estado de Derecho. Y ocurre que no es así, la maquila es uno de los muchos ejemplos que existen. Vivir en un Estado de Derecho presupone que se cumpla la ley.

El salario mínimo en la maquila debería ser igual o superior al salario medio urbano. La razón es sencilla, el esfuerzo que realizan estas mujeres se lo merece, pero es que además sus niveles de productividad son altos y por otra parte, las empresas maquileras no pagan impuestos, en consecuencia tienen posibilidad de pagar mayores salarios.

Otra acción que se podría realizar es promover la creación o la transformación de las empresas maquileras capitalistas en empresas autogestionarias, con una visión participativa y solidaria. Experiencias las hay en diferentes países y son exitosas. Las ventajas serían muchísimas tanto para las trabajadoras y trabajadores como para el gobierno, ya que en la medida que aquellos incrementaran sus ingresos, podrían contribuir al fisco con el pago de impuestos.

Siendo empresas autogestionarias y solidarias, se les podría autorizar para que parte de la producción la comercializaran internamente, aprovechando la demanda proveniente de las remesas. Se estaría generando, con el tiempo, una industrialización sustitutiva de importaciones, pero por otra vía, lo cual sería de gran beneficio para el país.

También debemos de señalar que las organizaciones feministas deben de jugar un rol más activo de cara a la organización, formación y lucha de estas mujeres. En países como Indonesia la organización de las mujeres de la maquila ha generado un poderoso movimiento social.

Finalmente debemos señalar que es preciso romper el círculo vicioso del subdesarrollo que genera y mantiene a las maquilas. Como somos subdesarrollados no existes suficientes oportunidades de empleo y los que lo tienen perciben bajos salarios y para generar más puestos de trabajo se acepta que se paguen salarios miserables por las maquilas y que además no paguen impuestos, lo cual lejos de sacarnos del subdesarrollo, preserva y profundiza dicha realidad. Ciertamente, que esta propuesta rebasa el ámbito nacional y exige de una concertación internacional, pero en un mundo globalizado como el actual es posible hacerlo, si los pueblos comienzan a demandarlo en los foros internacionales y a movilizarse nacional e internacionalmente en torno a este fin.
[1]www.salvador.usembassy.gov/news/2006/reports/hr/elsalvador.html
[2] Ver informes: CEDAW/C/SLV/3-4, CEDAW/C/SLV/5 y CEDAW/C/SLV/6.

Fuente: http://aquilesmontoya.blogspot.com/2009/09/un-dia-en-la-vida-de-las-trabajadoras.html