La influencia de James Mill
Aportaciones de James Mill a la ciencia económica moderna
El artículo parte de una tesis precisa: la literatura sobre Historia del Pensamiento Económico ha prestado poca atención a la importancia de James Mill para la ciencia económica moderna. Gómez Julián sostiene que Mill fue el primer economista en plantear que toda oferta crea su propia demanda, uno de los mejores exponentes de su época de la Teoría Cuantitativa del Dinero, un autor en cuya obra pueden encontrarse gérmenes de la Política Monetaria Moderna, y un pionero en cuestiones como el trabajo productivo e improductivo y la acumulación de capital. El objetivo declarado del artículo es demostrar cuán fundamental fue James Mill para la Economía Política moderna.
El resumen del texto atribuye expresamente a Mill la primera definición clara de las nociones de Trabajo Productivo y Trabajo Improductivo. En el desarrollo del artículo, la exposición se concentra especialmente en la Ley de Say, la teoría monetaria, el consumo productivo e improductivo, el capital, la población, las clases sociales y las influencias intelectuales de Mill.
I. El plagio menos conocido de los economistas clásicos
Gómez Julián abre el desarrollo calificando como «el plagio menos conocido» de la época de los economistas clásicos la atribución a Jean-Baptiste Say de la formulación de la llamada Ley de Say, conocida popularmente por la afirmación de que «toda oferta crea su propia demanda».
La reconstrucción histórica del artículo comienza con William Spence, autor de Britain Independent of Commerce —presentado en el texto como Bretaña no Depende del Comercio—, obra publicada en 1807. El artículo añade que la idea había sido desarrollada anteriormente por William Cobbett en su Political Register, bajo el título «Abajo el Comercio». A raíz de la obra de Spence, James Mill publicó Commerce Defended en 1808.
En esa obra, Mill sostuvo que el producto anual de un país se emplea en realizar compras y, al ser ese mismo producto el que se ofrece a la venta, una parte del producto compra a la otra. De ahí deriva la idea de que el producto anual crea un mercado para sí mismo. Mill también aclara que puede existir exceso de una mercancía particular, pero no de las mercancías en general: un exceso sectorial implica que otras mercancías se han producido en proporción insuficiente y que los medios de producción deben redistribuirse hasta restablecer el equilibrio.
El artículo continúa con Elements of Political Economy (1821). Allí Mill plantea que la proporción en que las mercancías se intercambian depende, en primera instancia, de la relación entre oferta y demanda. Sin embargo, sostiene que su valor relativo depende en última instancia del costo de producción: los cambios de oferta o demanda pueden apartar temporalmente los valores de ese punto, mientras que la competencia, cuando no se encuentra obstruida, tiende a devolverlos a él.
II. Teoría monetaria y Teoría Cuantitativa del Dinero
En materia monetaria, el artículo retoma una observación de Marx: James Mill trató de exponer la teoría del dinero de Ricardo a partir de la circulación metálica simple, sin recurrir a las complicaciones internacionales con las que, según la formulación del propio artículo, Ricardo intentaba disimular la inconsistencia de su concepción y sin entrar en polémica con las funciones del Banco Central. Gómez Julián recuerda además que Ricardo cuestionó en más de una ocasión dichas funciones.
Gómez Julián presenta a Mill como uno de los mejores exponentes de su tiempo de la Teoría Cuantitativa del Dinero. Según la exposición del artículo, Mill intenta demostrar de manera relativamente sólida que la cantidad de dinero circulante determina la suma total de los precios de las mercancías de una economía y determina igualmente el valor o precio del dinero.
Mill explica después dos circunstancias bajo las cuales el Gobierno crea dinero: 1) cuando desea dejarlo fluir libremente por los canales de circulación y 2) cuando desea controlar discrecionalmente la cantidad que circula. En el primer caso, el Gobierno deja abierta al público la Casa de la Moneda para convertir lingotes en moneda, de modo que las personas acuñan sus lingotes cuando su forma monetaria resulta más valiosa.
Es precisamente aquí donde Gómez Julián identifica gérmenes de la Política Monetaria Moderna en James Mill, en contraste con predecesores como Ricardo, que cuestionaban la intervención monetaria del Gobierno. El artículo añade que, para Mill, el valor del dinero depende de su cantidad: aumenta con su escasez y, a través del mecanismo que el propio texto vincula con la «necesidad metafísica» atribuida a la posterior Ley de Say, el mercado de dinero tiende nuevamente al equilibrio.
Mill también plantea que, si el Gobierno desea una cantidad de dinero circulante menor que la que existiría sin intervención, debe elevar el valor del metal contenido en la moneda; si desea una cantidad mayor, debe reducirlo. Gómez Julián presenta este mecanismo como otro germen de la Política Monetaria Moderna.
III. Comercio, ventajas comparativas y competitividad cambiaria
En el terreno del comercio internacional, el artículo sostiene que James Mill concebía la relación entre las naciones del mismo modo que la relación entre comerciantes: comprar en el mercado más barato y vender en el más caro. Gómez Julián contrapone explícitamente esta formulación a lo que denomina la «ilusión Ricardiana de las Ventajas Comparativas», que señala como muy difundida en aquella época.
El texto añade que Mill fue uno de los primeros economistas en plantear el uso del valor de la moneda para ganar o perder competitividad en el mercado mundial; es decir, identifica en su obra una formulación temprana de la competitividad mediante los tipos de cambio.
IV. Consumo, egoísmo y organización de la Economía Política
Gómez Julián señala que en el pensamiento de Mill pueden encontrarse nociones originales de consumo productivo y consumo improductivo, retomadas posteriormente por Marx en su sistema teórico. Al comentar la exposición de Mill sobre estas nociones, Marx destacó su «habitual agudeza cínica y claridad».
El artículo concede también una mención especial a los principios del egoísmo ligados a la propiedad privada y a la producción. Según Gómez Julián, estas cuestiones aparecen en Mill con mayor claridad y profundidad que en La teoría de los sentimientos morales de Adam Smith. El propio artículo resume esta concepción mediante una frase de Marx:
La claridad de Mill se reflejaría igualmente en la organización de su obra magna, dividida en cuatro grandes partes:
- Producción
- Distribución
- Intercambio
- Consumo
Gómez Julián destaca la profundidad, sencillez y concreción con las que Mill aborda esta estructura. El artículo no afirma que este esquema se convirtiera posteriormente en la plantilla general de los manuales de economía; esa extrapolación queda, por tanto, fuera de esta versión.
El texto cita asimismo a Marx a propósito de las teorías monetarias de John Stuart Mill. Con la intención de poner de relieve la capacidad teórica de James Mill, Marx señala que el hijo mantenía una «lógica ecléctica» que le permitía abrazar las posiciones de su padre y, al mismo tiempo, las contrarias.
V. Clases sociales, capital y población
La cuestión de las clases sociales tampoco pasa inadvertida en el artículo. Aunque Gómez Julián caracteriza a James Mill como un «apologeta burgués por excelencia» de su época, destaca la claridad con que éste se refiere a la gran masa del pueblo como la clase que sólo puede ofrecer, a cambio de sus medios de subsistencia, un trabajo corriente.
El artículo atribuye además a Mill una temprana comprensión de la distinción entre el medio de circulación como capital y el medio de circulación como simple medio de intercambio. Para ilustrarlo, reproduce un pasaje de Elements of Political Economy en el que Mill rechaza como circular la afirmación de que el valor de las mercancías dependa del capital, puesto que el capital mismo está compuesto por mercancías. Gómez Julián resume la interpretación marxiana indicando que el medio de circulación empleado con fines productivos constituye capital.
Sobre población, Mill sostiene que existe una determinada densidad conveniente tanto para la interacción social como para la combinación de fuerzas que aumenta el producto del trabajo. A partir de ello, Gómez Julián afirma que Mill tenía claro que las necesidades del capital determinan esencialmente la densidad poblacional, en contraste con los conocidos planteamientos de Malthus.
VI. Acumulación de capital e influencia intelectual
Gómez Julián sostiene que James Mill fue, junto con S. Bailey, uno de los primeros economistas en discutir a fondo la cuestión de la Acumulación de Capital: en particular, la extensión de los efectos del capital industrial respecto de su acumulación cuando permanece constante la magnitud del capital total desembolsado.
El artículo señala también el error cometido tanto por Mill como por Bailey al presentar como magnitud fija la parte del capital invertida en fuerza de trabajo —el capital variable—, separándola de la masa de ganancia obtenida por el capitalista.
Finalmente, el texto recurre a John Maynard Keynes, quien explica que la denominación «economistas clásicos», inventada por Marx, se refería a Ricardo, James Mill y sus predecesores, es decir, a los fundadores de la teoría que culminó con Ricardo. Gómez Julián utiliza este pasaje para presentar a Mill como uno de los fundadores de la Economía Política.
El artículo concluye señalando otras aportaciones de carácter indirecto: la formación intelectual de John Stuart Mill y el papel de James Mill como uno de los principales mentores de David Ricardo en Economía Política. En una nota final, añade que Mill fue el principal motivador para que Ricardo escribiera su obra magna y observa el parecido entre el título de la obra de Ricardo y el de una obra de James Mill publicada varios años antes.
La tesis del artículo
La conclusión que se desprende del conjunto de la exposición coincide con el objetivo anunciado desde el resumen: mostrar que James Mill desempeñó un papel fundamental en la formación de la ciencia económica moderna. El argumento se apoya en sus aportaciones a la relación entre oferta y demanda, la teoría del valor y los costos de producción, la Teoría Cuantitativa del Dinero, los antecedentes de la política monetaria, el comercio y los tipos de cambio, el consumo, el egoísmo y la propiedad privada, las clases sociales, la distinción entre dinero y capital, la población, la acumulación de capital y su influencia directa sobre John Stuart Mill y David Ricardo.
Bibliografía citada en el artículo
- Keynes, J. (2003). Teoría General de la Ocupación, el Interés y el Dinero. Fondo de Cultura Económica, México D. F.
- Marx, K. (1844). Comments on James Mill, Éléments D’économie Politique.
- Marx, K. (1989). Contribución a la Crítica de la Economía Política. Editorial Progreso, Moscú.
- Marx, K. (2010). El Capital. Fondo de Cultura Económica, México D. F.
- Mill, J. (1808). Commerce Defended.
- Mill, J. (1821). Elements of Political Economy.
- Mill, J. (1825). Colony.
- Sraffa, P. (1795). The Works and Correspondence of David Ricardo, Vol. 10, Biographical Miscellany.
- Winch, D. (1966). Selected Economic Writings.
— Fin —


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